Playas de Carnota
Carnota alberga la playa más larga de Galicia: siete kilómetros de arena blanca fina en forma de media luna, dividida en tres secciones diferenciadas (Mar de Lira, Boca do Río y Caldebarcos). Con un total de 24 playas, este municipio de la Costa da Morte destaca por su riqueza natural, extensas dunas (626.000 m²) protegidas como Zona Especial de Protección para las Aves desde 2004, y su proximidad al icónico Monte Pindo.
- Playa de Carnota / Mar de Lira: La más visitada y conocida de las tres secciones, con amplio arenal de arena blanca y virgen. Ofrece espacio generoso para tumbarse, servicios (duchas, chiringuito) y vistas al océano Atlántico.
- Caldebarcos: Playa rústica en la desembocadura del río Valdebois, junto a un humedal protegido de la Red Natura. Ideal para pasear y relajarse con vistas espectaculares al Monte Pindo, menos concurrida que Mar de Lira.
- Boca do Río: Sección con rocas dispersas y arena blanca fina, donde desemboca el río Valdebois. Combina elementos de playa y rocas en un entorno de transición natural entre agua dulce y salada.
- Lariño: Playa aislada y poco visitada de 35 metros de ancho y 1.800 metros de largo. Ofrece una experiencia tranquila y virgen, ideal para quienes buscan soledad y conexión con la naturaleza.
- Portocubelo: Pequeña playa rústica de arena y rocas, poco frecuentada por visitantes. Forma parte del conjunto de cinco playas contiguas de carácter salvaje junto a Tras de Punta, Porto Ancho y Gabota.
Playas para caminar y relajarse
Carnota es el destino perfecto para largas caminatas junto al mar gracias a su extensión de siete kilómetros de arenal continuo. El sistema dunar modelado por los vientos del noroeste crea un paisaje único con vistas al Monte Pindo y al océano. Las playas rústicas como Caldebarcos, Lariño y Portocubelo ofrecen tranquilidad incluso en temporada alta, siendo ideales para paseos contemplatives y momentos de relajación sin aglomeraciones.
Actividades acuáticas y deportes de viento
Las playas de Carnota son ideales para surf y windsurf gracias a sus aguas atlánticas y condiciones de viento regular. La Ría de Corcubión ofrece aguas más tranquilas para actividades moderadas, mientras que las zonas abiertas al océano proporcionan el dinamismo necesario para deportistas. El amplio arenal permite el acceso seguro a estas actividades desde múltiples puntos.
Patrimonio natural y observación de aves
Carnota es un refugio crucial para la avifauna migratoria, siendo uno de los pocos lugares en Galicia donde anidan frailecillos blancos. Los humedales de Caldebarcos, protegidos por la Red Natura 2000 desde 2004, albergan una variedad excepcional de aves acuáticas. El recorrido de marismas y dunas brinda oportunidades incomparables para ornitólogos y naturalistas que buscan observar especies en su estado salvaje.
Senderismo y vistas al Monte Pindo
La ubicación de Carnota permite acceso a senderos costeros que conectan con el legendario Monte Pindo, conocido como el ‘Olimpo Celta’ de la mitología gallega. Las cascadas del Ézaro se encuentran cercanas, ofreciendo excursiones de senderismo que combinan playas, acantilados y naturaleza montañosa. Las vistas panorámicas desde diferentes puntos del territorio permiten contemplar la unión de la Ría de Corcubión con la Costa da Morte.




































