Playas naturales en Leiria
Las playas más salvajes de Leiria son aquellas que exigen esfuerzo para llegar: caminos sin asfaltar, acantilados que bordean la costa, ausencia total de servicios. En Peniche y Nazaré encontrarás arenales donde el Atlántico bate con fuerza, sin chiringuitos ni sombrillas, solo el viento del norte, la arena negra y acantilados de piedra caliza que han visto naufragar barcos durante siglos.
Al norte de la península de Peniche, acceso a pie desde la carretera costera. Arena oscura, resaca frecuente, sin un solo servicio. Los acantilados rodean la playa como muros de fortaleza. Incluso en verano permanece prácticamente vacía porque exige aparcar en la carretera y caminar entre rocas. Es una de las pocas playas de la región donde el mar mantiene toda su bravura sin domesticar.
Playa do Poço — Nazaré
Al sur del pueblo, entre Nazaré y Pederneira, acceso por camino de tierra que baja entre pinos hacia el acantilado. La playa es pequeña, encajonada entre paredes de roca, con aguas profundas y corrientes fuertes. Sin servicios, sin construcciones turísticas. Solo los locales y algunos surfistas de río arriba conocen este rincón.
Praia da Areia Branca — Lourinhã
Entre acantilados de arenisca roja, con fósiles visibles en la roca. Acceso complicado, sin carretera de aproximación, requiere bajar por senderos de tierra desde los pueblos cercanos. La playa es extensa pero aislada, protegida por los acantilados del Geoparque Arrábida-Lourinhã. Arena clara, aguas frías, ambiente salvaje todo el año.
Playa da Nau — Peniche
En el extremo occidental de Peniche, junto a las ruinas. Acceso por pista forestal, sin señalización turística. El oleaje es constante, los acantilados ofrecen protección del viento norte, pero también crean corrientes violentas. Nudista parcial, visitada principalmente por locales y aventureros que buscan fotografía y soledad. Ningún servicio, ningún comercio.




















